Celebran 40 años de la Moratoria Chicana

• Hoy estamos peor, dicen algunos manifestantes.

La comunidad salió a las calles a conmemorar un aniversario más del Movimiento Chicano.

La comunidad salió a las calles a conmemorar un aniversario más del Movimiento Chicano.

Los Angeles, Cal.- Al conmemorarse 40 años de la Moratoria Chicana, el emblemático y comercial boulevard Whittier en el Este de Los Angeles, se distrajo por un momento de sus actividades ante el paso de la marcha de algunas 300 personas que pedían alto a la guerra y a las redadas de inmigración, entre otras demandas a favor de la comunidad inmigrante.

La marcha partió del parque Belvedere para llegar al parque Salazar, el pasado sábado 28 de agosto, en el trayecto la gente gritaba consignas como “!Raza sí, guerra no!”, “!Esta es mi tierra, esta es mi lucha!”, “!Legalización Ahora!”…

Latinos, mexicanos, chicanos. Todos juntos marcharon. Al frente Jaime Cruz, coordinador del Comité Nacional de Moratoria Chicana, seguido por los danzantes y luego las organizaciones y el pueblo.

Graciela Anguiano, hija de padres mexicanos, quien se considera de primera generación y chicana, lamentó que son muchos los nacidos aquí de origen latino pero que son pocos los que siguen luchando por redimir causas como la guerra y la discriminación.

“En la marcha vemos pocos, a pesar que estamos peor. Antes, en la marcha nacional de la moratoria chicana había 30 mil gentes en estas calles protestando contra la guerra de Vietnam”, recordó.

Un hombre coloca flores en la placa donde se recuerda a Angel Gilbert Diaz.

Un hombre coloca flores en la placa donde se recuerda a Angel Gilbert Diaz.

“Ahora estamos protestando contra leyes racistas como la de Arizona, porque si nos dejamos va a seguir peor, es por eso que es importante que caminemos en contra de esas leyes y otras como la de comunidades seguras, porque con esta ley la policía puede trabajar con migración en casos de retenes”, explicó Anguiano, quien nació y vive en el Este de Los Angeles.

Anguiano, quien dijo que hace 15 años que no participaba en una marcha chicana, explicó que ella se siente chicana porque aquí nació y que su cultura es mexicana, aunque reconoció que se siente acomplejada porque ‘no nos quieren allá (en México) y ni aquí”.

“Mi pueblo es Los Angeles, mi educación fue inglés en la escuela y español en la casa, pero si iba a México recibía criticas por no saber hablar bien el español.  Pero soy orgullosa de ser Chicano-mexicano”.

Anguiano, dijo que el concepto de Chicano para ella es una persona que entiende su situación en Estados Unidos, que entiende la discriminación y que es político.

Algunos historiadores han usado el “movimiento chicano” para describir un momento de apoderamiento étnico y protesta entre americanos de descendencia mexicana empezando en la década de los 1960. Antes de esta época, el término “chicano” había existido por mucho tiempo como un término peyorativo entre jóvenes México-americanos.

Durante los 60 jóvenes México-americanos se apropiaron esta etiqueta, redefiniéndola con nociones de orgullo por la herencia mexicana y desafío a las instituciones y los individuos que practicaban o toleraban la discriminación contra los mexicanos.

Para Steven Osuna de 28 años quien nació en Echo Park y es hijo de padre salvadoreño y madre mexicana, el movimiento chicano se está activando en casos como el ocurrido con el joven afroamericano Oscar Grant que fue asesinado por la policía de Oakland, en San Francisco.

“La policía sigue con el racismo, al igual que la explotación y la lucha de clases sigue, no se ha acabado. Por eso se viene para apoyar a nuestra gente”, dijo Osuna quien realiza su doctorado en sociología en la Universidad de California Santa Barbara.

“Me da mucho orgullo que la comunidad del Este de Los Angeles celebre y recuerde la brutalidad policial, que la gente ponga velas y flores en honor de Rubén Salazar porque por lo que el murió no se ha acabado”, comentó.

Jaime Cruz, pidió al llegar al parque Salazar un minuto de silencio en la memoria del periodista quien era columnista de Los Angeles Times y director de noticias de KMEX.

Rubén Salazar terminó muerto junto a otras tres personas durante la marcha de la Moratoria Chicana, el 29 de agosto de 1970.

Cruz, dijo que el movimiento chicano sigue por el camino de la autodeterminación, de resistencia contra el racismo y por seguir el camino de tierra y libertad.

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