Miedo los mueve

Miles participaron en la manifestación por la reforma migratoria que se llevó a cabo el 27 de marzo en el centro de Los Ángeles. Los activistas invitaron a una mega marcha para el primero de mayo en el mismo punto de la ciudad.

Los manifestantes hicieron un llamado al Congreso y al Presidente de Estados Unidos Barack Obama para que avancen en una propuesta de ley para reformar las leyes de inmigración antes de junio.

Los manifestantes hicieron un llamado al Congreso y al Presidente de Estados Unidos Barack Obama para que avancen en una propuesta de ley para reformar las leyes de inmigración antes de junio.


Los Ángeles.- “Participo en esta marcha por la reforma migratoria porque no quiero vivir con miedo”, exclamó Blanca al borde de las lágrimas mientras caminaba codo a codo con sus tres hijos y su esposo al ritmo de la pasada marcha por la justicia migratoria que se llevó a cabo en el centro de esta ciudad el 27 de marzo.
La familia de Blanca participó activamente en el movimiento.

La familia de Blanca participó activamente en el movimiento.


Al igual que esta ama de casa, perdida entre la multitud que se apoderó de lo largo y ancho de seis cuadras por la calle Broadway, de la Olympic hasta la Temple, caminaba Jessica bajo los candentes rayos del sol y en cadena humana con sus amigas.
Jessica contó a Impulso de Oaxaca y a www.impulsonoticias.com que el miedo es un sentimiento que altera el balance de la vida de su mamá y el de ella misma porque su progenitora ya fue detenida en una redada realizada en su trabajo, pero que fue liberada gracias a un permiso humanitario.
“?Te imaginas que se lleven a mi mamá? Sería espantoso para mí. No vivimos en paz y por eso vine porque tenemos que seguir haciendo la lucha para que paren las redadas. Vivo con el miedo de que un día llegue a mi casa y no encuentre a mi mamá”, exclamó. “Y también pienso en muchos niños y jóvenes que enfrentan la misma situación, esto es muy feo”.
Jessica pidió la no desintegración de familias.

Jessica pidió la no desintegración de familias.


La joven de 16 años reiteró que desde el día que su mamá fue detenida y tratada como delincuente por las autoridades competentes no viven en paz.
“Recuerdo con mucha tristeza ese día. Fue en febrero. Yo estaba esperando a mi mamá en la escuela para que pasara por mí, pero en vez de eso recibí una llamada de ella en la que me decía que no podía ir por mí porque había sido detenida en la redada”, agregó. “Yo lloré mucho, y sigo llorando, no me puedo concentrar por el miedo y el temor, ojalá que muchos salgan a apoyar en las marchas por todos nosotros que no queremos que nos separen de nuestros padres”.
Al otro extremo de la multitud, se escuchaban diversos cantos…
“Esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de justicia…”, cantaba Blanca junto a su familia mientras sostenían, como muchos, banderas estadounidenses y pancartas con mensajes directos a la administración federal, como “Obama queremos amnistía para tu tía y para la mía”.
“Yo le quiero enviar un mensaje a la esposa del presidente, Michelle Obama, le pido quenos ayuden, que interceda por nosotros con alguna campaña con su esposo y los senadores, que se ponga en nuestro lugar como madre para que sepa lo que siento como madre. Tengo miedo porque hace un año llegaron elementos de migración a la puerta de mi casa, pero yo no abrí la puerta porque yo sabía a lo que iban, no permití que entraran. Desde entonces vivimos como escondidos.
Rosa pidió la reforma migratoria porque de eso depende su futuro profesional.

Rosa pidió la reforma migratoria porque de eso depende su futuro profesional.


“Necesito que ella nos ayude porque ya no queremos estar escondidos”, agregó Blanca. “Y tengo miedo, tengo mucho miedo de que me separen de mis hijos. Mi esposo y yo ya hablamos con mis hijos que son pequeños para que sepan qué hacer si de repente llegan los elementos de migración. Estamos con el miedo, mis hijos están con el miedo. Tengo hijos de siete años (Mayra), de nueve (Liz) y 11 años (Brian) y los tres saben perfectamente lo que necesitamos”.
Los participantes, como la estudiante Rosa, también portaron mensajes en sus playeras blancas alentando a la ciudadanía a participar en el Census 2010.
“Estoy aquí porque quiero ir a la universidad, no quiero dinero, solo papeles”, dijo Rosa. “Se que tengo que hacer muchos sacrificios y estoy dispuesta a seguir trabajando para pagar mis estudios aunque a mi me salgan muy caros, pero tengo miedo a que termine mi carrera de sicología y no tener papeles para ejercer”.
Actualmente la estudiante de 17 años cursa el décimo segundo grado de High School y trabaja hasta 40 horas en un McDonalds para poder solventar sus gastos y ayudar a su madre que se ve obligada a ser el sostén de su familia porque so papá está incapacitado debido a un problema médico.
La marcha fue una continuación de la celebrada el 21 de marzo frente a la Casa Blanca, en Washington DC, para ejercer presión sobre el Congreso y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a fin de lograr la aprobación de una reforma migratoria integral.
Los integrantes del sindicato LIUNA siempre en la lucha.

Los integrantes del sindicato LIUNA siempre en la lucha.

Aunque el evento dio inicio a las 10:00 de la mañana, cientos de participantes se congregaron en la Broadway y Olympic una hora antes. La marcha terminó después de la una de la tarde y no se registraron actos vandálicos.
La mayoría de los que participaron sustituyeron las banderas de sus países por las estadounidenses y portaron camisetas con lemas como: “Los derechos de los trabajadores son derechos humanos” y “Legalice LA”.
“No somos criminales, no venimos a robar nada, venimos a trabajar, a buscar una vida digna para nuestra familia. Mis hijos son estadounidenses y ellos quieren a México y a Estados Unidos como un solo país, por eso venimos a luchar, por eso venimos a la marcha para expresar nuestros sentimientos, para ya no nos pare la policía y nos quiten los carros y con eso nuestro medio para seguir trabajando”, comentó Rodrigo, un padre de familia que por falta de una licencia de manejar ha perdido dos vehículos.
Con tal de apoyar a sus paisanos, para Jesús García no hay obstáculos porque el 27 de marzo acudió a la marcha a “rastras” porque desde hace varios años depende de su silla de ruedas para trasladarse.
“Estamos aquí porque queremos apoyar a nuestra gente y pedir al presidente Obama que apruebe la reforma migratoria, por eso estoy presente aquí. Ni mi silla de ruedas ni mi parálisis me frenó para estar aquí, vengo arrastrando, pero aquí estamos”, dijo García que se unió a un grupo de unas 15 personas que participaron en silla de ruedas.
Humberto Gómez, representante del sindicato LIUNA, es uno de los activistas que ha participado en la mayoría de los movimientos que buscan la reforma migratoria.
“Mi comunidad vive con miedo… Miedo, miedo, es la palabra que escuchamos en todas partes. Miedo de salir, miedo de manejar, miedo de ir a trabajar, miedo de vivir escondidos, miedo de que separen a familias, miedo de redadas… Y ya basta de todo esto, solo son clase trabajadora y honestos.
“Por eso el sindicato que represento está apoyando incondicionalmente el movimiento de costa a costa”, agregó Gómez. “LIUNA es el portavoz de los trabajadores inmigrantes y siempre lo vamos hacer”.
Entre algunos otros líderes que encabezaron el movimiento destacaron Angelica Salas (CHIRLA), Maria Elena Durazo (LACF-AFLCIO), Gloria Saucedo (Hermandad Mexicana Transnacional), Eun-Sook Lee (NAKASEC), Rev. Eric Lee (SCLC), Arturo Carmona (COFEM), Dawn Page (LIUNA), Victor Martinez (BIENESTAR Human Services), Father Richard Estrada (La Placita Church), Cecilia Rodriguez (HOLA), Marvin Andrade (CARECEN), Mayron Payes (CCC) y Dawn Page (LIUNA), que marcharon codo a codo con los asistentes.

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