Con un último hilo de esperanza, Porfirio Hernández llegó a la Iglesia de la Placita Olvera sosteniendo la pancarta “Obama, escucha”,” Alto a las redadas” y “Legalización para todos”.

Porfirio Hernández
Un desganado Hernández, quien fue uno de los más de mil 600 indocumentados despedidos de la compañía American Apparel el año pasado, comentó que asistió al lugar como último recurso para escuchar al congresista Luis Gutuiérrez, quien llegó a esta ciudad para “reactivar” los ánimos de la comunidad latina a seguir luchando por una reforma de inmigración y convocar a un mitin el 21 de marzo en Washington, D.C.
“Estoy desesperado porque no veo nada claro para que se apruebe la reforma de inmigración. El tiempo pasa y ni el presidente Obama, ni los congresistas llegan a un acuerdo. Y como muchos aquí, estoy desilusionado del Presidente porque se ganó muchos votos de los latinos que lo apoyaron porque prometió regularizarnos a millones, y ahora como que ya se ‘rajó’. Estoy aquí con casi nada de esperanza para escuchar al congresista”, expresó. “Ya siento la soga en el cuello porque nuestra situación económica es muy difícil porque no tengo un trabajo regular por falta de papeles”, comentó quien tiene que mantener a tres hijos y a una esposa.
Y como Hernández, millones de personas más están en la misma situación, como un radioescucha que llamó a la cabina de El Piolín al enterarse que el invitado era el congresista.

Luis Gutiérrez
“Estuve con El Piolín cuando alguien llamó y nos dijo: ‘Estoy cansado. Nunca vamos a tener la reforma. Yo ya me cansé. Ya ríndase porque los gabachos no nos quieren’, nos dijo”, contó Gutiérrez. “Pero miren, no tenemos el derecho de rendirnos, tenemos la responsabilidad de no descansar hasta que todos emn este país tengamos los mismos derechos y mismos beneficios”.
El representante del distrito cuatro de Illinois y autor de la propuesta de reforma migratoria HR 4321, conocida como CIR-ASAP que cuenta con 92 patrocinadores y que podría ser discutida durante este verano conminó a los angelinos a un mitin el 21 de marzo en la Casa Blanca para presionar al Presidente.
“Hago un llamado, el 21 de marzo para reunirnos en Washington D.C. pero todos ustedes tienen que confiar en esta lucha, de viajar, de ir o que inviten a sus familias que estén cerca de la Casa Blanca a asistir para que cuando el Presidente se levante esa mañana en la Casa Blanca, y abra la cortina de su cuarto, vea las caras y escuche las voces de la demanda de nuestra comunidad, justicia”, dijo.

Los asistentes a la Iglesia de la Placita Olvera se encomiendan a Dios, a la Virgen de Guadalupe y al congresista Luis Gutiérrez para que se apruebe una Reforma de Inmigración este año.
Al final del 2009 había algún optimismo sobre la posibilidad de llevar el debate al Congreso en este 2010, éste se esfumo tras el discurso del Estado de la Nación del presidente Barack Obama la semana pasada, en el cual el tema migratorio fue abordado al final, en brevísimas palabras y sin definición alguna.
“Creo en el Presidente, y lo quiero mucho, y lo respeto mucho, pero cuando viene este tema, la verdad es que me ha desilusionado, y como yo como esposo, a veces hago cosas incorrectas y mi esposa me dice que estoy mal, no me lo dice porque me odia, sino porque me ama y quiere que haga mejor las cosas, y por eso nosotros le diremos al presidente nuestro sentir para que enmiende sus acciones y sea mejor presidente”.
Con lágrimas en el rostro y sosteniendo a su pequeña de un año, Gerardo Rojas instó a sus paisanos a participar en la reunión que propone el congresista.

Durante el evento en la Iglesia de la Placita Olvera, Gerardo Rojas llora al contar que tiene una órden de deportación.
“Vengo a ofrecerle a los congresistas su ayuda. Yo enfrento una órden de deportación y mi familia y yo estamos pasando por una difícil situación emocional y económica. Siento que eso no es justo, ?qué (los congresistas) no ven que lo que están haciendo?
“Presidente Obama, estamos aquí”, añadió. “Y a ustedes les quiero pedir que apoyemos a los grupos de coalición que nos están ayudando.
Gutiérrez dijo que la unificación porque está convencido que es el momento propicio para que la comunidad tome de nuevo las riendas de esta lucha.
“Depositamos un voto de confianza en el presidente, pero dado al discurso donde habló sin emoción, sin amor, sin entusiasmo sobre la Reforma de Inmigración en 24 palabras sin dar un mensaje claro de cómo vamos, creo que ya es tiempo de que nosotros dictemos la pauta a seguir.
“Y por eso decimos, vamos a volver a utilizar distintas armas,y una de ellas es, que nos vamos a reunir el 21 de marzo en Washintgon, D.C. para que él tenga (presidente) que escuchar nuestras voces”, dijo.
Al final del 2009 había algún optimismo sobre la posibilidad de llevar el debate al Congreso en este 2010, éste se esfumo tras el discurso del Estado de la Nación del presidente Barack Obama la semana pasada, en el cual el tema migratorio fue abordado al final, en brevísimas palabras y sin definición alguna
NO HAY LINEA?

Martha Ofelia Jiménez
Al final del evento, el congresista practicamente explicó que mientras un presidente no empuje un proyecto de ley, los congresistas se duermen en sus laureles respecto a un determinado tema.
“En el Congreso existe la posibilidad, pero mira, yo te lo voy a poner de esta manera, el presidente, durante su mensaje al país dio ese pobre mensaje ?Qué quieres que hagan los congresistas si el capitán del equipo no da instrucciones de que va a ser jugador? Entonces, tú no tienes equipo y quizá no te preparas.
“En este caso, los congresistas escucharon al Presidente, al líder y dijeron ‘no hay mucho que hacer en este tema’, y por lo tanto no hacen nada”, comentó.
Gutiérrez explicó que la fecha de la reunión a la que convoca el 21 de marzo es clave porque es la última semana antes de que los congresistas salgan de vacaciones por dos semanas.
“Y no regresamos hasta mediados de abril, y dado mi experiencia”, agregó, “todo lo que va a pasar en mayo, junio y julio, es la pelea de quien va a tener la pelean por quién va a tener la mayoría en noviembre, y nosotros vamos a perder el retraso que tenemos”.

Personas de todas las edades asistieron al mitín del congresista de Chicago.
El evento fue convocado por la secretaria –tesorera de la central sindical AFL-CIO, María Elena Durazo, y al que también asistieron las congresistas Judy Chu y Lucille Roybal-Allard, dirigentes de organizaciones comunitarias, y del jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles, Charlie.
